¿Qué tiene que ver una cancela (verja) con el verbo cancelar (anular)?

Una cancela es un puerta, normalmente enrejada, que está antes de la puerta principal.

 

Cancela (de Joel Kramer)

Por esas cosas raras que le da a pensar a uno, me sorprendí a mi mismo preguntándome: ¿Qué tiene que ver este tipo de puertas con el verbo cancelar?


Y me puse a investigar...

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Origen del nombre del barrio malagueño de Teatinos

El barrio malagueño de Teatinos recibe este nombre debido a una confusión histórica mantenida en el tiempo y que a estas alturas ya no tiene sentido enmendar.

Fuente de Colores o de los Teletubbies (de Wikipedia)

 

Para esta investigación  me he basado en los estudios de Wenceslao Soto Artuñedo (SJ) que aparte de ser Doctor en Historia, Profesor de la Facultad de Teología de Granada, director del Archivo de la Compañía de Jesús en España, autor de múltiples libros sobre la historia de la Compañía de Jesús y Padre Jesuita, fue mi profesor en el instituto de San José (que en malagueño se pronuncia Padre Mondéjar)

Como ya sospechareis por la presentación del Dr. Soto, el origen del nombre tiene algo que ver con la comunidad de Jesuitas de Málaga. 

 

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Palabras de mi madre: Avío


Hace muchos años, siendo yo un niño, me mandó mi madre al nuevo supermercado del barrio a por los:

avíos del puchero

Y yo, como todo macho heterosexual que se precie, soy de poco preguntar y me tomo como un agravio a mi masculinidad el hecho de pedir ayuda, me leí uno a uno todos los carteles de la sección de carne en busca de los ingredientes para el puchero.

En primer lugar, al tratarse de una palabra que sólo había escuchado y nunca leído no tenía ni idea de como se escribía. Manejaba varias combinaciones que incluían la h, la v y la b. En segundo, supuse que la terminación de la palabra se había relajado al más puro estilo andaluz, algo así como "terminado" que se pronuncia "terminao".

Con todo esto en la cabeza, digamos que estaba buscando cualquier aparición de las palabras: "habío", "abío", "avío", "havío", "habido", "abido", "avido", "havido".

 Al final tuve que pedir ayuda a la amable trabajadora del supermercado, que me contestó condescendiente:

 "Los tienes delante. Pone preparado para puchero"

 ¡Eso era trampa! Mi búsqueda estaba espoleada por la esperanza de encontrar la grafía correcta para esa palabra que nunca había visto escrita.

Además, estaba casi convencido (erróneamente) que debía escribirse "habido" por aquello del verbo haber.

Obviamente al llegar a casa me fui directo al diccionario para salir de dudas. Era avío.

En aquel momento era un joven confuso, así que no investigué el origen de la palabra, por eso lo hago ahora:


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